Gente Sensible

jueves, 10 de mayo de 2012

LA INCREIBLE HISTORIA DE PEPE CAMIÒN


(No tenìa muchas ganas de escribir. Asì que tome un viejo post de "Bloguetia", escrito por "gustavo", que muestra una historia increìble.)


La historia que les voy a contar, la de Pepe Camión, es real, y confirmada por varios testigos presenciales.


Todo pueblo que se precie, tiene su loco, o, al menos, algún habitante pintoresco que forma parte del folclore local. Pero tal vez ningún pueblo posea un personaje tan original como Colina, en Chile, donde vivía Pepe Camión, el hombre que se creía un camión.


Pepe no era, estrictamente hablando, un loco, sino una persona con un cierto grado de retraso mental, que le impedía hablar correctamente. 


Se dice que vivía con su madre, la única que parecía entender sus balbuceos. Los habitantes de Colina estaban acostumbrados a verle salir a la ruta, con un arnés que no se sabe quién le hizo, que tenía un volante, una bocina y espejos a los lados, para manejar el inexistente camión de Pepe.


Ya en la ruta, siempre trotando, recorría kilómetros, y paraba en alguna granja a "cargar" el camión con mercadería, después de estacionarlo. 


Por supuesto, maniobraba como si condujera un camión verdadero, y solo estacionaba si había lugar suficiente para el "acoplado".


A veces, se detenía a un costado de la ruta, porque había pinchado, o tenía algún desperfecto mecánico. Comenzaba entonces la mímica de reparar con imaginarias herramientas el desperfecto, lo que podía llevarle horas. 


Se lo podía ver al mediodía, en las fondas de la ruta, donde paraban los camioneros.


Allí, Pepe se detenía a comer, y al finalizar hacía ademán de pagar con billetes imaginarios, que el posadero tenía el buen talante de aceptar con benevolente complicidad.


Hasta los carabineros lo conocían, y le habían provisto de un grueso capote, para facilitar sus desplazamientos por la ruta en días de lluvia, porque Pepe no suspendía sus viajes por mal tiempo. 


A veces, para agregar más realismo a su fantasía, lo paraban en la ruta, para revisar sus papeles (le habían provisto de una especie de registro fraguado, para hacerlo feliz), y, para hacer más perfecta la farsa, a veces lo multaban por no tener su imaginario camión en regla .


Pepe, mascullando, se dirigía al municipio con la boleta de infracción, que pagaba con dinero inexistente ante la benévola mirada del empleado de turno.


Se cuenta que los camioneros tocaban bocina para saludarlo cuando se lo cruzaban, y Pepe contestaba haciendo sonar la suya. Todavía se recuerda cuando, haciendo recorridos cada vez más extensos, llegó a circular por las calles de Santiago, donde no se lo conocía. 


Pepe fue a dar a un calabozo por un par de días, pero la oportuna intervención de un oficial que lo conocía resultó en su inmediata liberación y una dura reprimenda para los agentes que lo habían arrestado.


También se tiene memoria de la ocasión en la que Pepe, agotado por sus incesantes viajes, cayó enfermo y fue hospitalizado contra su voluntad.


Ni la insistencia de los médicos ni las visitas de varios camioneros que lo apreciaban consiguieron convencer a Pepe de que tenía que alimentarse. 


Solo accedió a comer cuando alguien tuvo la genial idea de estacionar en el patio del hospital, bajo la ventana de su cuarto, el arnés con el volante y los espejos que conformaba el camión de Pepe. A la vista de su camión, Pepe recuperó las ganas de comer, y pasado un tiempo se recuperó completamente. 


Se cuenta que cuando Pepe dejó el hospital después de un largo tiempo, y salió a la ruta tocando bocina, a más de uno se le escapó un lagrimón.


Mi buen amigo Fernando Landero, que conoció a Pepe y me contó su historia, desconoce si todavía está vivo. A falta de datos más precisos, tanto él como yo preferimos creer que todavía continúa circulando por alguna ruta Pepe, el hombre que creía ser un camión.




Autor: gustavo.





Buenas noches.


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76 comentarios:

Taty Cascada dijo...

Desconocía este curioso personaje. Vivo en Santiago -relativamente cerca de Colina- que se ubica en los alrededores de la capital, y nunca supimos nada del citado señor-camionero.
Gaucho, me has dejado con la imperiosa necesidad de indagar sobre su vida.
Un abrazo.

Brujotinto dijo...

Muy simpático me resultó este personaje. Ojalá yo estuviera un poquito más loco que él y creyera que todo lo que tomo (incluyendo agua) es vino.

ibso dijo...

Vivan los locos que consiguen enternecernos con sus "locuras".
Un abrazo Sr. Gaucho.
ibso

José dijo...

Gaucho!
O Pepe, à maneira dele possivelmente era feliz, e até o oficial de justiça era benevolente com ele, estas pessoas como o Pepe, são quase sempre aquilo que as pessoas normais querem que sejam, se os mal tratam, eles podem se tornar violentos. Gostei.
Abraço,
José.

El Gaucho Santillán dijo...

Hola.

Josè, obrigado pela visita, amigo. È uma boa historia. E eu creio què Pepe era feliz, sim. Um abraço

Ibso, gracias. Ciertamente, es una historia emotiva, si. Un abrazo.

Brujotinto, yo trato de no tomar agua, y listo. Y me funciona. Un abrazo.

Taty Cascada, hasta donde yo sè, el personaje fue real. Claro que no sè si sigue vivo. Un beso.

Saludos a todos.

alma dijo...

Divinos chalados que hacen del mundo un lugar mucho mejor para vivir en él. Un abrazo grande Gaucho

masletrasarte dijo...

uno de esos 'locos lindos' que inofensivamente andan viviendo una simpática ilusión
saludos

El Joven llamado Cuervo dijo...

Qué loco lindo. Están aquellos que se creen dios, y son mucho más peligrosos que un camión sin frenos. Un abrazo.

Patty dijo...

Pues mira tu de las cosas que nos enteramos Gaucho... de verdad que muchas veces son adorables.... besitos :*

El Gaucho Santillán dijo...

Hola.

Patty, si, es una linda historia. Un beso

Un joven llamado cuervo, era un loco entrañable. Muy querible. Un abrazo.

Omar entrelasarte, ciertamente, era inofensivo. Ojalà haya sido feliz. Un abrazo.

Alma, si. Estoy de acuerdo. Ojalà hubiera mas Pepes y menos politicos. Un beso.

Saludos a todos.

PACO HIDALGO dijo...

Yo lo catalogaría como un "cuerdo de atar", gaucho. Me gustó mucho el post. Saludos.

Marinel dijo...

Yo,ya ves, me emociono con estas historias repletas de ternura.
Una locura inofensiva,si es que se le puede llamar así.
Yo lo dejaría en...otra manera de ser feliz.
Besos.

Teresa dijo...

Me encantó leer esta emotiva historia. Personas tan cuerdas en su locura, que enternecen con su inocencia y espíritu de libertad.

Gracias por dárnosla a conocer.

Besos.

Mónica dijo...

Imposible no imaginar cosas después de leer este post inocente.Ni puedo arrancar por seguir pensando............

Me encanta que hayas seleccionado a PEPE CAMIÓN, un loco contagioso.No conocía este caso.

Muy buena semana.

Besitos.

Neogeminis dijo...

¡Se puede ser feliz con tan poco!
=)
Un abrazo

Fiaris dijo...

¡VIVAN LOS LOCOS! cariños

Adriana Alba dijo...

Un "loco lindo" Pepe Camión!

Un abrazo Gauchito, espero que vos recuperes pronto las ganas de escribir.

Ktaná dijo...

Oye que raro, trabajé en mi juventud en la ciudad de Colina como voluntaria con chicos de los presidiarios que se afincaron por allá cuando construyeron la penitenciaría moderna y nunca supe de ningún Pepe Camión , sabía de varios personajes de por allá como "El Taldo" , de la "Totorita" , del "que hizo pacto con el Diablo de la Ponderosa " , del "Pasto Malo" , de los niños del Pequeño Cottolengo , niños de los cuales se contaban cosas atroces que hacían con ellos y que resultó siendo verdad, también sobre las almas en pena de el Fuerte Arteaga, cosa que no se a que atribuir pero si que comprobamos una psiocofonías , aunque yo insisto atribuir a otras cosas, pero habían cosas misteriosas , y sus loquitos no eran tan espectaculares, había uno que otro loco, entre esas La loca María y el Anselmito .También averiguaré porque en nuestro país tan re chico se saben todos los mitos y personajes de una ciudad , al menos nos suenan , y este es primera vez que escucho.

El Gaucho Santillán dijo...

Hola.

Adriana Alba, no te preocupes. Ya estoy mejor.Un abrazo.

Fiaris, si viva la gente asì. Un beso.

Neogèminis, cierto. Con muy poco, a veces. Un beso.

El Gaucho Santillán dijo...

Ktana, la verdad, yo no habìa escuchado sobre esto sino hasta que gustavo lo escribiò, pero nombra a alguien que lo conociò. Un beso.

Mònica, gracias. Que esta sea una buena semana. Pepe Camiòn me da mucha ternura. Uno està mal y cuando escucha algo asì, se pregunta de que se queja, uno. Un beso y un abrazo.

Teresa, realmente es una historia entrañable, si. Un abrazo.

El Gaucho Santillán dijo...

Marinel, a mi tambien me emocionò, realmente. Espero que Pepe haya sido feliz. Un beso.


Paco Hidalgo, celebro que te haya gustado. Es una buena historia, y hasta donde yo sè, es cierta. Un abrazo.

Saludos a todos.

noah dijo...

Que buena historia.

Gracias Gaucho, por dejar que conozcamos a ese Pepe, que tenía mas de tierno, que de camión.

Un abrazo, y otro para Gustavo.:-)

maria cristina dijo...

Hola Gaucho, se trata de nuestro Gustavo? el que visitamos asiduamente? La historia es muy buena de verdad, y me trajo a la memoria una película que vi en la tele, un muchacho muy tímido se inventa una novia con una muñeca y toda la familia y el pueblo lo ayuda con esa farsa para superar sus complejos y lo logra con gran felicidad de todos. FELICITACIONES GUSTAVO!!!! Y gracias Gaucho por traerlo acá

OPin dijo...

Muy buena historia y relatada con mucha maestría. Ya la había leído por Bloguetia y ha sido un gusto volver a leerla.
Todos necesitamos nuestro camioncito para seguir andando Gaucho. Lo que pasa es que falta gente que nos lo deje bajo la ventana ;)

Un abrazo.

Eduardo de Vicente dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=zf1O-X2iHFY

...y saludos.

Anónimo dijo...

Tremenda la historia, ahí nomás le escribí a mi amigo chileno a ver si él sabe algo, jejej!!

Cariños!
PRINCESA ADORA

Etienne dijo...

Cuando escucho o leo historias como esta, me doy cuenta de lo locos que estamos los que nos autodefinimos como cuerdos...
Gran historia!!
Abrazos!!!

El Gaucho Santillán dijo...

Hola.

Etienne, es cierto. Todos tenemos algo de loco. Un abrazo.

Princesa Adora, hasta donde sè, la historia es verìdica. Un beso.

Eduardo de Vicente, ya voy a ver que es. Un abrazo.

El Gaucho Santillán dijo...

Opin, muy cierto, en el mundo falta comprension. Un abrazo.

Marìa cristina, creo que no. Pienso que noes el mismo. Gustavo de bloguetia desapareciò hace mas de un año. un abrazo.

Noah, gracias. Miràque este gustavo no es el que ustedes conocen. un beso.

Saludos a todos

Juglar dijo...

Efectivamente, en todos los pueblos existen esos personajes pintorescos y peculiares.
A veces pienso que los locos somos nosotros por no atrevernos, como ellos, a vivir sus sueños.
Estupenda historia.
Un abrazo, Gaucho.

La abuela frescotona dijo...

Gaucho cuando volverás?
leo tu escrito del 2-5 y veo amigo que andas de bajón, vamos que tus personajes esperan por ti, que los saques de la galera, de última consulta a tu amigo el Dr. Fragapane, te abrazo mi gaucho amigo.

me gusta la historia de Gustavo, saludos

lichazul...elisa dijo...

felicitaciones al autor y a ti gaucho por compartir el espacio para su trabajo

abrazoooo

CarmenBéjar dijo...

Lo raro es que no quisiese para comer gasolina, aceite o anticongelante... Menos mal.
Saludos

Marina Fligueira dijo...

¡Hola Gaucho!!!

Oye me parece una historia... la de Pepe, muy bonita e enternecedora. En su ingenuidad tenía ánimo de libertad.

Gracias por compartir esta entrad genuina con todos nosotros.
Te dejo mi abrazo mi estima y mi gratitud. Un besito y feliz semana.

El Gaucho Santillán dijo...

Hola.

Marina Fligueiras, celebro que te guste. Feliz semana para vos tambien. Un abrazo.

Carmen Bèjar, nolo habìa visto desde ese punto de vista. Se ve que Pepe era retrasado, pero no comìa vidrio.Un beso.

Elisa, gracias. Una bonita historia de tus pagos. Un abrazo.

El Gaucho Santillán dijo...

Abuela Frescotona, ya volverà Fragapane. Todo pasa. Un beso.


Juglar, asì es. En todos los lugares hay. Aqui hay un chofer de colectivos. En serio. Un abrazo.


Saludos a todos.

Bárbara Himmel dijo...

Qué cosas raras hay en la viña del señor..será real...mirá que creerse camión..en fin..
así que andamos baguitosssssssss sin muchas ganas,,que pasa que a media blogósfera le sucede lo mismo???
besos Gaucho y que vuelvan las ganas amigo!!

Pluma Roja dijo...

Hay personajes reales con algún sobre nombre simpático o atribuido a algún demente. En Guatemala, había un caballor rubio. Un hombre alto y delgado que siempre traía un canasto de pan en la cabeza. Cuando pasaba todos los chiquillos le gritábamos "¡Caballo Blanco! ¡Caballo Blanco! y el pobre hombre baja su canasto al suelo y empezaba a disparar piedras a los niños malvados que le gritábamos.

LInda la historia de este Pepe Camión.

Vengo tarde pero acá estoy.

Besos Gauchito.

magu dijo...

GAUCHITO
ANTONIO
Pasé por tu pago pa saludarte nomás
besos gauchos

mariarosa dijo...

Que linda historia. Sabés en mi barrio también teniamos un loquito que paseaba por las callas de Villa Urquiza gritando; "Mamita la escupideraaaa" nunca conocimos el por qué de ese grito, pero así andaba y era inofensivo.

Una historia que encantó, aplausos para Gustavo.

mariarosa

OZNA-OZNA dijo...

muchos cuerdos quisieran tener los valores humanos de este personaje que le nominan loco.
Mil besinos e infinitas gracias querido y admirado escritor por regalarnos tan bella y emotiva historia.

El Gaucho Santillán dijo...

Hola.

Ozna Ozna, gracias. El mèrito es de gustavo. Un abrazo.

Mariarosa, celebro que te guste. En todos lados hay gente asì. Un abrazo.

El Gaucho Santillán dijo...

Magu, gracias. Feliz semana para vos. Un beso.


Pluma Roja, celebro que te guste. Pero el tuyo era mas peligroso. Tiraba piedras! Un beso.


Bàrbara Himmel, lo mìo ya està pasando. En cuanto a la historia, hasta donde sè, es real. Un abrazo.


Saludos a todas.

Ariel dijo...

QUE HIJO ... JAJAJAJA
UN CAPO!!!
ME MATASTE CON ÉSTA HISTORIA.
UN FENOMENO
UN ABRAZO GRANDE GAUCHO.

Graciela dijo...

Que historia tan simpática...me encantó!!...y fijate con que simpleza se puede ser feliz..
Te dejo un gran Abrazo

magu dijo...

GAUCHO
Te pido AYUDAAAAAAAAA
resulta que te mandé por mail, mi rima del blog RIMAS DE RADIO (no del otro habitual, LA CAJITA DE LAS RIMAS), y resulta que pongo opción comnetarios, pero no me aparecen ?no sabés como lo puedo solucionar ?, ponelo en mi correo, gracias nene
magú

Patricia 333 dijo...

Me emocione, gracias por esta historia Gauchito

Besos , esperando estes mejorcito

Mª Carmen dijo...

Y tan feliz que era él, Gaucho, personaje pintoresco donde los haya, aquí en mi pueblo hay uno que le ha dado por andar para atrás jejeje, cosas de la vida.Besitos.

GABU dijo...

Bueno,a mi también se me piantó un lagrimón... :(

P.D.:De historias como Estas debe estar repleto el abandonado BORDA,lleno de esos 'locos' lindos,que a mi modo de ver,merecen estar mezclados entre nosotros,para que así tal vez podamos recuperar un poco de la fantasía perdida...

BESITOS UTÓPICOS

Lapislazuli dijo...

Que emocionante historia. Ojala hya sido feliz, dentro de su locura
Un abrazo

Maria Luisa Adães dijo...

olá Gaucho amigo

E essa história que nos contas é bastante interessante e o personagem simpático. Gostei e te
encontrei em José. Há muito não te encontro e gosto sempre de te encontrar.

Abraço grande,

Mª. Luísa

El Gaucho Santillán dijo...

Hola.

Marìa Luisa Adaes, obrigado pela visita, amiga. A historia è muito interesante, sim. Eu gosto sempre de encontrar tambèn. Um abraço.

Lapizlàzuli, yo creo que era feliz. Era un inocente. Un beso.


GABU, lo que emociona es el pàrrafo final, donde gustavo quiere pensar que todavìa vive. Lo que habrà en el borda, ni quiero pensarlo. Un abrazo.

Mº Carmen, gente asì o parecida, hay en todos lados. Conocì uno que se cree colectivero. Hace poco. Un beso.

El Gaucho Santillán dijo...

Patricia 333, celebro que te haya llegado la historia. Es buena. Y yo voy mejor. Un abrazo.

Magu, voy a ver como es. Porque esta interfaz nueva medio que no la manejo bien. Un beso.

Graciela, creo que la felicidad pasaba por la inocencia del hombre. Un beso.

Ariel, todo el mèrito es de gustavo. La historia es real, hasta donde sè. Un abrazo.

Saludos a todos.

Catalina Zentner dijo...

Una historia tierna, necesitamos muchos Pepes Camión que nos muestren el lado cándido de la vida.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Es curioso: yo conocía a alguien así, cuando las ciudades daban tiempo a conocer a sus gentes.

Yoni Bigud dijo...

Bueno, en el fondo todos creemos ser algo que no somos.

Muy buena historia.

Un saludo.

Mónica dijo...

MUY BIEN Yoni Bigud! qué gran verdad! Lo felicito

Julie dijo...

Son unos personajes inofensivos, amables, que viven para su locura y hay que entender su fantasía, es enternecedor, infantil, emocionante este Pepe camión. Una historia muy tierna, Gaucho.
e ha gustado conocer a Pepe.

El Gaucho Santillán dijo...

Hola.

Julie, realmente es una historia entrañable. Por eso la elegì. Un abrazo.


Mònica, Yoni Bigud es un faro en la neblina para los turcos que andan perdidos. O algo asì. Un beso y un abrazo grandes.


Yoni Bigud, pero yo nunca me creerìa camiòn. Lo mìo son los aviones. Un abrazo.

El Gaucho Santillán dijo...

Pedro Ojeda Escudero, ciertamente es asì. Claro que el lugar (Colina) parece que es un pueblecito apacible. Un abrazo.

Catalina Zentner, ojalà hubiera mas. Y que no terminen en un Hospicio. Un beso.


Saludos a todos.

AMBAR dijo...

Hola Gauchito.
Vengo un poco tarde, falta de tiempo entre otras de las que no se puede uno evadir.
Bienaventurados estos inofensivos Pepes, por que viven en su propio mundo, fuera de estas miserias que nos toca vivir a los demas, merecen mi respeto.
Un abrazo.
Ambar.

Evanir dijo...

Gaucho..
Quanto tempo não venho no seu blog e você também não tem aparecido no meu.
Hoje venho desejar um feliz final de semana.
Beijos no coração .
Evanir.

El Gaucho Santillán dijo...

Hola.

Evanir, tanto tempo!! obrigado pela visita. Vou pra là. Um abraço.

Ambar, claro que si. Merecen todo el respeto. Un beso.

Saludos a ambas.

Ricardo Miñana dijo...

Hola Gaucho, esos personajes vivien la vida a su manera, sin más historias,
aprendemos de ellos.
te dejo mis saludos
feliz fin de semana.

Andrés dijo...

Amigo Gaucho, acabas de andar por aquí y me llego hasta tus predios para disfrutar de este simpático relato. Por La Habana, donde viví, hubo un personaje similar, solo que se creia guagua (omnibus), hacía un recorrido, tenía sus paradas y cosas así, es curioso como se repiten cosas en el mundo del delirio, yo, por ejemplo, me creo poeta. Un fuerte abrazo, amigo.

El Gaucho Santillán dijo...

Hola.


Andres, si, las cosas se repiten. Aqui en Cordoba, hay uno que se cree omnibus, tambien. Pero no anda por la calle. Un abrazo.

Ricardo Miñana, ciertamente, viven sus delirios. Celebro que te guste.

feliz finde para vos. Un abrazo.


Saludos a ambos

Bichicome dijo...

Excelente historia. Parece que es mas común que lo que uno puede pensar, acá en Cerro largo hay uno que se cree un Fusca.

Muy pintoresco.

victoria dijo...

El viento se ha llevado las nubes de tristeza,
El verdor del jardín es un fresco tesoro,
Los pájaros han vuelto detrás de la belleza
Y del ocaso claro surge un Amigo de oro.

Una vida muy interesante la de este camionero que no has acercado
Gracias por compartir y por tu cariño
Besitos mi niño

Esilleviana dijo...

Gracias a ti, a tu amigo Gustavo y F. Landero y a las personas que hicieron que Pepe no dejara de creer en su fantasía, hay personas que se esfuerzan por mantener una inofensiva alucinación y utopía.

Me ha gustado mucho esta historia, no sé si será real o no, pero es hermosa.

un abrazo amigo

JorgeK dijo...

Genial!!!!

El Gaucho Santillán dijo...

Hola.

JorgrK, la historia es genial, relamente. El mèrito es de gustavo. Un abrazo.

Esilleviana celebro que te guste. Hasta donde sè, la historia es real. Un beso.

Victoria, gracias a vos. Es una historia digna de ser contada. un abrazo.

Bichicome, menos mal que es un fusca. Mirà si se creìa un aviòn!. un abrazo.





Saludos a todos.

Zeithgeist dijo...

Yo tenia uno asi en mi barrio de la infacia. Crei q tenia un auto y andaba pa todos lados estacionando y tocando bocina, y gritando groserias muy divertidas a las pibas del barrio. Era un pibito con sindrome de down al que todos respetabamos y a quien dejabamos lugar en las veredas para estacionar, prque sino te golpeaba la puerta a la siesta para exigirte q corrieras el auto, porque el no tenia donde estacionar... jajaja q groso q era!!

carlos de la parra dijo...

Leer ésto me afirma más la observación de cuan frágil resulta el humano.
Tanto Pepe como todos cuantos hemos atravesado por algún sueño nos topamos al llegar al punto alto de la sinceridad de que todo queda incompleto o inconcluso.
Y así le siguen echando porras al ser como algo preferente al no ser. Si tan solo supieran que ésta renuncia del ego les puede guiar a un estado, si no de felicidad de paz al menos.

CRISTIAN RICARDO A dijo...

Yo lo conoci, caminaba por independencia hacia colina, era muy divertido porque discutia con los micreros cuan lo encerraban para tomar pasajeros. Era feliz cuando algun camion lo saludaba tocando la bocina.
En los cemaforos se llevaba la mano a la rodilla regulando la aceleracion del motor, sin duda un personaje.
Saludos.

CRISTIAN RICARDO A dijo...

Yo lo conoci, caminaba por independencia hacia colina, era muy divertido porque discutia con los micreros cuan lo encerraban para tomar pasajeros. Era feliz cuando algun camion lo saludaba tocando la bocina.
En los cemaforos se llevaba la mano a la rodilla regulando la aceleracion del motor, sin duda un personaje.
Saludos.

Anónimo dijo...

que historia mas linda, y cierta por lo demás. yo he vivido mis 35 años en Colina y puedo dar fe de gran parte de esta historia, de cuando el pasaba a comer algo a una quinta de recreo llamada "El Arriero", la que quedaba en la mitad del camino entre Colina y Santiago, o cuando iba a discutir con al Alcalde en la Municipalidad.... lamentablemente estas historias se las ha comido la modernidad, ya no conocemos a estos personajes locales, la vida rapida no nos da tiempo de detenernos y conocer a quienes están en nuestro entorno, esos locos o borrachines que nos hacian reir ahora son invisibles frente a la vertiginosa vida que llevamos. lindos recuerdos , lindos personajes.